Transitoriedad perpetua. 2006-2009.

Las obras están realizadas sobre papel de gran formato, dibujos realizados con trazos discontinuos de pintura acrílica que van dejando su rastro entre planos de color. Son vistas parciales que evocan lugares de tránsito, esos lugares cotidianos por donde circulamos a diario, andenes, escaleras de metro, aeropuertos...

Mediante esos trazos incompletos, a modo de marcas, casi a punto de desaparecer y usando el mínimo de elementos para interpretar esos espacios de transición, busco acercarme a esos lugares que sin ser concientes de ello, quedan inscritos en nuestra memoria de una forma involuntaria.

Lugares  donde se desarrolla un desplazamiento constante, un ir y venir, escaleras arriba y abajo, que utilizo como metáfora para reflexionar sobre el espacio que habitamos, la búsqueda de un lugar y el deseo de encontrarlo.

“Daniel Charquero tiene de tiempo atrás la mirada puesta en todo aquello que en la arquitectura y en la ciudad remite, pone de presente o se somete a la transitoriedad característica de la vida contemporánea. La vida es para perpetum mobile, tal y como queda evidente en Transitoriedad perpetua X, 2007, obra en la que Charquero yuxtapone y contrasta las imágenes de escaleras mecánicas con las que captan y subrayan la tectónica propia de la arquitectura. En realidad toda quietud es ilusoria”. Carlos Jiménez (Escritor, crítico de arte y comisario. Texto extraído del catálogo de la exposición “Sinergias”, arte latinoamericano actual en España. MEIAC).

“Una tensión constante entre lo que permanece y lo que cambia dentro del espacio urbano define el discurso plástico actual de Daniel Charquero. Su serie Transitoriedad perpetua crea espacios de perspectivas plurales y propone una interrogación crítica sobre la pasividad de la percepción para, en definitiva, cuestionar la idea de un “yo” entendido de una forma estable y finita”. Carlos Delgado Mayordomo. (Crítico de arte y comisario. Texto del catálogo “Sinergias”. MACUF)

 

Nada agitándose levemente. 2006.

En esta ocasión utilicé como soporte al propio espacio. Coloqué en el espacio pequeñas construcciones contenedoras de restos de pintura sólida,  creando con ellos híbridos, esculturas hechas de pintura.
En algunos casos he despegado la pintura  de su soporte, obteniendo finas capas como si fuera piel, luego procedí a doblarlas y almacenarlas una sobre otra. 
Con otras capas de pintura he formado sucesivos pliegues  creado luego un lugar para albergarla.
Estas construcciones las he insertado en el espacio mediante un dibujo lineal  realizado con cinta adhesiva aislante, relacionándolas con otros elementos que están colocados sobre formas geométricas de color plano pintados directamente en la pared.
El sujeto puede percibir y experimentar el espacio. Este lo he intervenido, transformándolo, dotando las paredes del lugar de una nueva piel.

Híbridos. 2002-2005.

"…Así el pigmento solidificado se construye en forma maleable o moldeable, que transparenta y finalmente traspasa el lienzo, fijándose como pegote de pintura en la pared, o presentándose en la forma de objetos que adquieren de pronto formas escultóricas o monumentales, que a ratos forman construcciones y, cuando se agrupan, tienen incluso la apariencia de ciudades. Daniel Charquero gusta de contemplar este crecimiento exuberante de la pintura, a través de las distintas artes, convocando así, como pintura pura, tanto a la escultura, como a la arquitectura y el urbanismo.
A través de la fotografía, hace retornar de nuevo sus objetos de pintura al ámbito plano de las dos dimensiones. Sus fotografías de pintura juegan con esa espacialidad confusa de la obra, recreando sobre el plano una profundidad de la pintura, con la apariencia de objeto, de monumento o incluso de ciudad. Con ello, no sólo reúne en torno a la pintura las distintas formas de las artes visuales, sino que además recrea, mediante una nueva vuelta de tuerca que remite de un modo perverso y renovado a la pintura a su ámbito específico de la bidimensionalidad, el problema que realmente le preocupa: el de encontrar el espacio propio de la pintura.”

Miguel Cereceda

Disgregaciones. 2000-2004.

Son pinturas sobre telas pertenecientes a la serie titulada “disgregaciones”,  según el diccionario de María Moliner el significado de la palabra “disgregar” es: desintegrar, des-moronar. Esparcir. Dividir en partículas una materia. Dispersar. Deshacer, desmenuzar, desmigajar, fraccionar, fragmentar...
Sobre un fondo de color plano voy dejando caer la pintura desligando las líneas en su proceso de dispersión, de este modo se generan manchas, marcas, huellas, una escritura ilegible de sombras y trazos de luz.
Líneas que ya no están y permanecen sólo sus restos.

Videos experimentales y música experimental. 2007-2010

Es un trabajo que surge de las vivencias diarias, del entorno cotidiano. Una reflexión sobre lo que pasa a mi alrededor a través del lenguaje audio visual

 
 
 
 
 

   
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